Buscar
  • Elpidio Pezzella

Dios ve en secreto

El presente en secreto amansa el furor, Y el don en el seno, la fuerte ira”.

Proverbios 21:14

Esta semana hemos dejado atrás la temporada navideña, también marcada por el intercambio de obsequios y obsequios para los más pequeños. Quién sabe lo que pensó el sabio cuando expresó esta frase, tal vez anunció que dar a conocer lo que se hace hace ineficaz una acción hermosa y honorable. Una invitación a no difundir al sol lo que el corazón debe generar en la intimidad. En el Sermón de la Montaña, Jesús advierte a los oyentes de ese tiempo (los lectores de todos los tiempos) contra la actitud generalizada de hacer que otros vean y sepan. No necesitas que la gente vea o conozca cada parte de tu vivir la fe, si lo que haces está dirigido a Dios, Él es quien ve en lo secreto: "y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público" (Mateo 6:6). Tres veces ese "hazlo en secreto" resuena en distintos términos:

1. cuando ayuda y apoya económicamente;

2. cuando te diriges a Dios con oración;

3. cuando ayunando intentas humillar tu ser.


Sin saberlo, incluso nuestro ser tiende a buscar la admiración humana, se satisface con la aprobación de los demás, cuando recoge la aprobación del transeúnte y pierde de vista las razones adecuadas que deben mover nuestra mano y nuestro corazón. Si damos limosna es porque nos preocupamos por ayudar a los necesitados, sentimos la necesidad de compartir lo que tenemos. Si rezamos a Dios es porque sentimos la necesidad de hablar con Él, de buscar Su intervención y Su voz para nuestra vida. Si ayunamos es porque pretendemos disciplinar nuestro cuerpo, refrenar nuestras pasiones, humillar la carne. Al menos así debería ser. Las palabras de Jesús son claras: "Su recompensa será pública". Otros no dejarán de reconocer su favor hacia nosotros, como le sucedió a la casa de Obed Edom cuando albergaba el Arca del Eterno (2Samuel 6: 10-11).


Sin embargo, no creo que haga falta mucha imaginación para asociar hacerlo en público con publicar en las redes sociales, la manía incontenible de fotografiarse y enviar cada pequeña acción a la gran plaza de la Red. Puede que sea cierto que el lenguaje y la comunicación han cambiado, pero el hecho es que si buscamos "me gusta" hemos perdido de vista la verdadera espiritualidad. Me atrevo a decir que en ese caso en nombre de Dios estamos alimentando nuestro ego. Para ser visto por Dios, en cambio, es necesario esconderse, porque Él ve en secreto. Lo que todo el mundo ve no le interesa. De hecho, el Señor nos ha advertido que tengamos en cuenta que si buscamos la aprobación humana, esa será nuestra única recompensa. Recopilaremos las palabras y comentarios de aplausos, unos aplausos y nada más. La mayoría de las veces, reacciones formales y ni siquiera sinceras, que no aportan nada a nuestra alma.


Quién sabe, deberíamos aprender a prestar más atención a nuestro dormitorio escondido, ese océano profundo donde guardamos secretos, bien protegidos por cadenas y candados contra cualquier tipo de intrusión. Allí podemos almacenar el dulce placer de la emoción que sentimos cuando los ojos de aquellos a quienes llegamos sonreían o lloraban. Esto también significa proteger y salvaguardar a quienes reciben, y no convertirlos en objeto de nuestra benevolencia. Volvamos a cultivar los rincones secretos, con mucha atención, donde si es necesario podemos desempolvar algunos recuerdos de los que sacar lo necesario para apaciguar un momento de enfado o rabia. No podemos negarlo, si lo queremos, somos capaces de mantener alejados a todos, y custodiar celosamente nuestras buenas obras, conscientes de que Dios lo sabe todo y que no necesita las llaves para entrar. No pretendo forzar el bloqueo de nadie, sino animarlos a que reflexionen sobre por qué esas acciones que merecen ser encerradas se anuncian a los cuatro vientos.


Plan de lectura semanal

de la Biblia n. 03

10 de enero Génesis 25-26; Mateo 8:1-17

11 de enero Génesis 27-28; Mateo 8:18-34

12 de enero Génesis 29-30; Mateo 9:1-17

13 de enero Génesis 31-32; Mateo 9:18-34

14 de enero Génesis 33-35; Mateo 10:1-20

15 de enero Génesis 36-38; Mateo 10:21-42

16 de enero Génesis 39-40; Mateo 11


Foto de Exian, www.freeimages.com


2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo